Miss Laura está muy triste.
Al día siguiente Paolo llegó muy temprano a “mañanas felices” . Su madre quería conocer personalmente a miss Laura, porque su hijo no paraba de hablarle a su maestra. Ella no se fue hasta que la miss Laura llegó. Normalmente iba con su hermano Hugo, pero esta era una ocasión especial.
-¡Mucho gusto! –saludó la madre de Paolo a miss Laura al verla llegar-. No hace falta que se presente, porque mi Paolo me la ha descrito perfectamente. Él dice que usted es su novia y que se casará con usted cuando sea adulto.
-¡Qué ocurrencias las tuyas, Paolito! -le acarició la cabeza miss Laura a su alumno-. ¿Vas a dejar de jugar tan divertidamente como lo haces para tener una novia? No es muy buen negocio a tu edad. Pero si quieres ser mi novio primero comienza por leer mucho, que a mí no me gustan los que no leen…¡ ja,ja,ja!
-¡Vaya! Qué buen humor el de usted, miss Laura–dijo la madre de Paolo-, es igualita a como me decía que era mi hijito. Bueno, ya no le quito más tiempo. ¡Nos vemos en la tarde, mi Paolito!
-¡Hasta más tarde, mamá! –se despidió Paolo con un beso, y entró en su aula con miss Laura.